Ingresado de urgencia tras ingerir veneno en mal estado

A las 7 de la mañana de ayer dos policías, que patrullaban por Orense escuchando el último single de María Dolores Pradera con los Sabandeños, acudían a la llamada de unos empleados de una plantación de productos químicos en la Ribera del Duero. El motivo de la llamada era la súbita aparición de una lata de naftalina cuidadosamente cerrada y perfectamente etiquetada con un sello de “pagado” de la junta de Andalucía. Al llegar, los empleados les indicaron el lugar exacto de la misma, que llevaba allí al menos 8 meses, y seguidamente ordenaron a los trabajadores realizar un cordón policial para ellos poder acercarse lentamente. Uno de ellos , de nombre anglosajón, leyó en la superficie “ Mantener fuera del alcance de los niños” y “ Mantener en su envase original “, por lo que al ver que no había fecha de caducidad decidió probar un poco a ver si todavía se podía consumir. Acto seguido cayó en peso en los brazos de su compañero, de nombre Luis, y fue llevado al hospital más próximo en estado de inconsciencia, aunque durante el trayecto no paraba de repetir “hijos de puta, hijos de puta”.
Una vez recuperado explicó lo sucedido, tras lo cual treinta siete expertos municipales corrieron en busca de la lata, tomaron una muestra del producto y concluyeron que estaba en mal estado. El accidentado pide ahora una indemnización a la empresa fabricante, un viaje a Cuba con todos los gastos pagados , un seguro a todo riesgo para él y su familia y un homenaje póstumo a Iñaki Gabilondo.

1 comentario:

J.Úbeda dijo...

¿No sería ácido bórico lo de la lata?
¡qué bueno!